La arquitectura financiera detrás de la expansión regional

En los procesos de expansión regional en Grupo AG, el crecimiento depende de la ambición estratégica, pero también de la disciplina con la que se gestionan los recursos, la claridad con la que se toman decisiones y la capacidad de convertir cada movimiento en valor sostenible.

Karen Haro, directora de Finanzas de Grupo AG, entiende las finanzas como una función estructural del negocio. Ingeniera industrial con especialización en finanzas corporativas, ha construido su trayectoria liderando procesos de crecimiento inorgánico, fusiones y estructuración financiera en distintos sectores industriales.

Su enfoque combina rigor técnico con visión estratégica. Para ella, las finanzas son un habilitador directo de la transformación regional.

Autoridad técnica en entornos exigentes

Uno de los mayores retos que ha enfrentado ha sido consolidar autoridad técnica en entornos tradicionalmente masculinos, especialmente en negociaciones financieras de alto impacto.

“Aprendí que liderazgo no significa agradar. Significa tomar decisiones correctas.”, afirma.

Asumir posiciones donde el resultado dependía directamente de su criterio marcó un punto de inflexión en su carrera. Liderar transacciones complejas y regionales la llevó a actuar como dueña del negocio, fortaleciendo una capacidad que hoy define su estilo: decisión con responsabilidad.

Disciplina que crea valor sostenible

Entre los logros que más la enorgullecen se encuentran:

  • Liderar procesos de crecimiento que fortalecieron la presencia regional del Grupo.
  • Implementar modelos de disciplina financiera enfocados en creación de valor sostenible.
  • Construir equipos financieros que actúan como socios estratégicos del negocio.
  • Su visión del futuro empresarial es clara: crecimiento estratégico acompañado de excelencia operativa y sostenibilidad financiera.

Liderazgo que prepara

Cuando nuestra directora financiera habla de empoderamiento femenino, evita el discurso superficial. Cree en el ejemplo, en la exigencia con estándares iguales y en la preparación constante.

“Procuro abrir espacios, dar visibilidad al talento femenino, exigir con el mismo estándar a hombres y mujeres, y acompañar procesos de desarrollo. Creo que el verdadero empoderamiento no es protección; es preparación”.

Karen aspira a dejar como legado equipos íntegros, técnicamente sólidos y capaces de crear valor más allá de su presencia.

En una multilatina que avanza, el liderazgo femenino es clave para impulsar la colaboración, la equidad y la innvovación.